Hagamos de la sostenibilidad una moda

Con el movimiento alrededor de la Semana de la Moda, siento nostalgia de aquellos días en que comprar un atuendo era algo que se hacía con cuidado. La moda se ha vuelto más asequible, y tenemos más acceso a ella. Pero los costos reales son mucho mayores, y mucho más devastadores, de lo que podemos percibir.

El aumento en la producción de ropa requiere más recursos naturales para producir cultivos como el algodón o ganado para producir lana, cachemira o piel. Esto agota aún más nuestros recursos forestales, hídricos y terrestres. Los químicos usados en la tinción y el tratamiento de las telas están contaminando los ríos, y dañando los ecosistemas y la salud de las personas. A pesar de que la moda es una industria de billones de dólares, los trabajadores siguen enfrentando salarios bajos y condiciones de trabajo peligrosas. En el lado opuesto de la producción están los desechos. Usamos la ropa por menos tiempo, resultando en millones de toneladas de ropa que terminan en rellenos sanitarios cada año.

Las buena noticia es que esto no siempre fue así. Es sólo en los últimos 30 años aproximadamente que hemos visto este aumento en el volumen. Esto me da la convicción de que no estamos atrapados en esta forma de producción. Podemos cambiar. ¿Pero cómo?

Podemos revisar las etiquetas, investigar un poco antes de comprar. Podemos preguntar sobre los materiales y el tipo de trabajo realizado en una prenda, en la misma forma podemos evaluar su calidad o ajuste. Queremos sentirnos bien en nuestra ropa. Y queremos sentirnos bien sobre nuestra ropa.

Personas en todo el mundo han comenzado a exigir más a la industria de la moda. En los últimos años, las condiciones de trabajo inseguras en las fábricas de todo el mundo han provocado indignación. La iniciativa Fashion Revolution nos plantea la pregunta ¿#QuienHizoMiRopa? Greta Thunberg ha atraído nuestra atención hacia la urgencia del combate al cambio climático, la fragilidad de nuestros recursos naturales y los peligros de la complacencia, demandando acción por parte de los líderes políticos y empresariales del mundo. En apoyo a esta ola de activismo, la autora Naomi Klein dijo, “Una nueva generación está marchando para la revolución y quieren vestir ropas que cuenten otra historia. Démosela”.

Y las marcas han comenzado a responder con estrategias de responsabilidad empresarial y compromisos internacionales. En 2018, más de 90 marcas firmaron la Carta de la Industria de la Moda para la Acción Climática, comprometiéndose a reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero un 30% para 2030. En 2019, 32 empresas representando a 150 marcas firmaron el Pacto de la Moda, que incluye compromisos sobre el cambio climático, la biodiversidad y los océanos. El Pacto reconoce “que nuestro capital natural viviente está en peligro y que esto necesita ser remediado para tener cimientos de una sociedad y empresas prósperas.”

Una industria de la moda sostenible puede tener beneficios en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) acordados por los líderes mundiales como el mejor camino para poner fin a la pobreza y proteger el planeta para el año 2030. Mediante mi trabajo con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), ha sido maravilloso aprender sobre el trabajo que se realiza actualmente. En Mongolia, donde la sequía debida al cambio climático y la sobreexplotación de pastizales han contribuido al deterioro de los suelos, el PNUD apoya una gestión de los recursos naturales basada en el clima y prácticas para una ganadería sostenible. La tecnología de trazabilidad del blockchain está siendo puesta a prueba, lo cual puede ayudar a los pastores a obtener precios premium por una cachemira extraída sosteniblemente.

En Timor Leste, donde el conflicto interrumpió una larga tradición del hilado, el PNUD está ayudando a las comunidades tanto a preservar esta importante pieza de herencia cultural, como a desarrollar habilidades empresariales para el empoderamiento económico. En Indonesia mediante el Programa GEF GOLD, el PNUD ayuda a reducir el uso de mercurio en la minería de oro de pequeña escala.

La Alianza de las Naciones Unidas para la Moda Sostenible fue establecida para apoyar la coordinación entre Agencias de la ONU, promoviendo proyectos y políticas que aseguren que la cadena de valor de la moda contribuya al logro de los ODS.

Ser un consumidor informado es ser parte de algo mayor. Haz preguntas sobre los materiales y el trabajo involucrado antes de comprar. Si no obtienes las respuestas que quieres desde las perspectivas ambiental, social o ética, entonces demanda algo mejor y busca alternativas. O tal vez decidas reparar una prenda favorita en su lugar. Haz que tu elección de moda sea tu expresión, tu voz y tu voto sobre un futuro sostenible.

Por

Embajadora de Buena Voluntad del PNUD
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