Innovación Sostenible: el negocio de salvar al planeta

Hacer negocios y salvar al planeta no tienen por qué ser términos disociados. Durante mucho tiempo el crecimiento económico de la sociedad ha dependido casi exclusivamente del aprovechamiento insostenible los recursos naturales y de la destrucción de los ecosistemas, pero ¿podemos hacer negocios y generar valor salvando al planeta?

El modelo de desarrollo que conocemos tradicionalmente, basado en el extractivismo de materias primas y en la depredación del ambiente, le está pasando factura a la salud del planeta y a las personas. Siendo esto cada vez más evidente, debido a la pérdida de calidad ambiental por factores como la contaminación de los océanos generada por los plásticos y externalidades negativas de alcance global como el cambio climático. Sin embargo, esta realidad no pasa desapercibida para los consumidores, gobiernos y organismos multilaterales, que demandan modelos de producción más eficientes y responsables con el ambiente, a la vez que una nueva generación de líderes empresariales impulsan una ola de innovación tecnológica enfocada en la sostenibilidad.

Esta nueva ola de innovación sostenible, se nueve rápido y trae consigo grandes oportunidades de emprendimiento en diversos sectores de la economía, como en las energías renovables, movilidad eléctrica, infraestructura sostenible, reciclaje, neutralidad de emisiones, restauración de ecosistemas, desarrollo de productos biodegradables y en los servicios de asistencia técnica para empresas que quieren ser más sostenibles. Sin embargo, este no es un camino libre de resistencia y parte de los obstáculos están en la capacidad de comunicación, entre los que defienden el antiguo modelo de desarrollo y la capacidad de convencimiento de los que abogamos por un cambio de paradigma, de esta manera, es imprescindible alcanzar puntos de encuentro para alinear los intereses económicos con los de conservación del ambiente.

En este nuevo contexto, la rentabilidad, la eficiencia y la competitividad de las empresas se consideran proporcionales a la minimización de su huella ecológica en el planeta y ese sí que es un buen punto de encuentro que nos convoca a todos. En este aspecto, es imprescindible señalar que los beneficios que generan los modelos de negocios eficientes y ambientalmente sostenibles, no solo se expresan en una mayor rentabilidad económica, sino que trasciende lo monetario y ecológico, expresándose en múltiples dimensiones como en el bienestar de las comunidades y consumidores.

Cuando hacemos negocios para salvar al planeta, también se generan nuevos puestos de trabajo. Y es que, de acuerdo a Francesco La Camera, Director General de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA) “A medida que la transformación energética global cobra impulso, su capacidad de generar empleos garantiza su sostenibilidad socioeconómica y proporciona una razón más para que los países se comprometan con las energías renovables». De esta manera y de acuerdo al  reporte Renewable Energy and Jobs: Annual Review 2019 de IRENA, el número de empleados trabajando en el sector de las energías renovables a nivel global alcanzó los 11 millones en el año 2018, una cifra que viene creciendo de manera sostenida durante los últimos años.

Al hacer negocios para salvar el planeta, también generamos una económica más resiliente y un mundo más prospero. Según datos del informe Global Futures 2020 una iniciativa del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que busca evaluar los impactos económicos globales del cambio ambiental, en un escenario sin cambios en las políticas y compromisos ambientales a nivel internacional, las pérdidas económicas globales generadas por la crisis ambiental alcanzarán los US $ 9,87 billones para el año 2050. Sin embargo, este mismo reporte señala que en un escenario ideal de conservación, donde se adoptan sistemas de producción sostenibles y se protegen los ecosistemas estratégicos, se obtendrían ganancias por el orden de los US $ 11 mil millones para el mismo período.

América Latina es uno de los continentes que más emprende de acuerdo al World Bank Group, pero tenemos el gran reto de ser más innovadores, para –en términos de surf– remontar la sexta ola de innovación tecnológica. Actualmente, de acuerdo a datos aportados por el reporte World Intellectual Property Indicators 2019 de la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (WIPO), la región aporta una pequeña fracción de los registros de patentes y diseños industriales a nivel global.

En el Grupo Ambing, C.A. asumimos el desafío de remontar la ola, construyendo un modelo de negocios para salvar al planeta ¿nos acompañas?

Luís Alejandro Padrino, Ing. Esp(c).

Fundador y CEO del Grupo Ambing, C.A.

Coordinador del Programa Venezuela Carbono Neutro.

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